lunes, 11 de mayo de 2015

Tal como nunca fuimos




 




El reloj parado
en la frágil medianoche
marca los minutos del tedio
sobre la cama deshecha.

El libro entreabierto,    
releído una y mil veces,
de Dashiell Hammet, 
habla de un héroe solitario
que miente al decir su nombre.

¿Cuántas noches de insomnio
hacen falta para acallar,
por fin, las voces de esos
otros que nunca fuimos?

En la eterna madrugada
de cristales rotos,
los tonos se solapan,
las palabras se confunden
y hay cierta broma recurrente
que salpica de humor negro
todas las conversaciones.

Más allá de la puerta,
la inercia de las cosas
trabaja incansable
para cubrir de polvo
                                      los recuerdos.

viernes, 8 de mayo de 2015

Los negros búlgaros


¡Cuánto tiempo perdido
esperando la llegada
de tus negros búlgaros!

¿Vendrán a tomar cartas
en este cartilaginoso asunto?

¿Desharán el nudo inasible
de nuestras conversaciones?

Esos tipos fornidos y esquivos,
que nunca dicen una cosa por otra
y miran con ojos de taxidermista.

Trasegando aguardiente,
hablando de sus cosas,
ajenos a todo el dolor
que han causado, felices.

¡Cuánto tiempo perdido
esperando la llegada
de tus negros búlgaros¡

Ahora que los minutos
son migajas de pánico entre los dedos.
Ahora que la banalidad se traviste
de tragedia y todo lo contrario.

Ahora que todos nuestros amigos
se han marchado por donde vinieron.
Ahora que nos calienta
sin piedad el sol las cicatrices.

Tal vez podamos,
tú y yo,
parar el tiempo
con la mano
y fingir que
tus negros búlgaros 
no van a llegar nunca.

domingo, 19 de abril de 2015

CONSONANTES Y NEONES


                                                                           A Héctor Castells 

Callar

es morir siempre

y todavía.



Tragar

neones y consonantes,

deglutir el miedo

y escupir nada.



Masticar

conceptos, amores y amigos muertos,

fantasear con sus resurrecciones.



Callar

es un suicidio invisible

y la posibilidad de una venganza.   

jueves, 16 de abril de 2015

Poema de amor inconexo




Desde los océanos helados de tus entrañas
he descubierto una forma nueva de castigo 
cada día.


Desde la oscura penumbra de mi naturaleza carcomida, 
he recorrido uno a uno tus estados de ánimo como si fueran bares de extrarradio.


Desde el palo más alto de tu resentimiento volcánico, han caído,  desarboladas, 
las palabras malditas que han de rajarnos las gargantas.


Desde mi circo de pulgas, lleno de trampantojos y dobles sentidos, 
callan más los muertos que los vivos.


Desde el pasadizo secreto de mi conciencia aterciopelada, 
llevo tanto tiempo conviviendo con este dolor que a veces lo confundo con mi mejor amigo.


Desde tu mirada eléctrica donde refulgen el odio y sus circunferencias, 
estallan los argumentos como botellas de champán sin fuerza.


Desde el límite entre tu indulgencia y tu lujuria, 
ahí podría yo construir mi hogar.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

BLIND PROSE



Fristic elite impacted banal limitrophic imposture impotently flailing effluvial grout mud incumbent MN grume intervolving abrasively affricative incubus interpositional inconsummate lubricious investiture decommissioned externalized incondite anastrophe incrassate misinformed ME palatogram epidemic anfractuosity eschatological obscurant retiary disaffected lumper uxorious urubu anachronic prologist consensual nevermore bubbling beneath innavigate umlaut inextricably disadmesured societal interstices reciprocally ablative inconditely flailing oppositional contagonist precatory ingravescent gowk disobliged catoptic Zillah pillaged consensus of justiciable justiciar kempy kavass libating opponency orifice adventitious emcumbracer anachronic hysteria of vector it heart misinformed pulp irrefrangible disaffected echidna encounter ineluctable obmutescence arachnoid troglodyte flailing inofficious effluvium disobliged investiture rectilinear additive disadhesion impacted limitrophic elite irrefrangible contagonist anachronic uxorious troglodyte sexualizing ingravescent propinquities intervolving abrasive innocupation congruently disinternalized necessities ill informed pulp extrapolating diagrammatic efferent prehensions obmutescent palatogram`s prefigured eschatologist uxoriously disobliged investiture nevermore bubbling beneath innavigate effluvium impotent obloquy irrefrangible hysteria such additive ineluctable disadhesion  limitrophic incubus bubbling uxorious pulp ablative palatogram precatory impacted adhesion effluvial inconsummate lubricius flailings ingravescent contagonist retiary umlaut prefigured eristic eschatologist voci les temps des assassins blind man`s bluff any number can play… blind prose but it has direction and purpose.

William S. Burroughs The Job 

sábado, 25 de octubre de 2014

The Burroghs Algorithm Proyect




"Writing is fifty years behind painting“, says William Burroghs, quoting Mr. Brion Gysin, in The Job, “Why this gap? Because the painter can touch and handle his medium and the writer cannot. The writer does not yet know what words are. It is to be hoped that the extension of cut-up techniques (...) could lead to a precise science of words and show how certain word combinations produce certain effects on the human nervous system”. 


Very few writers had spoken up about the ancient machine we all inherit, the mother language, the common tongue. While his fellow artists, the painters, were drawing a meteoric journey through abstraction, most writers were using nineteenth century patterns to reflect a fragmented reality. Mr Burroghs was not only a writer but a full artist on a tremendous self-imposed quest to find a real way of communication between human brains. Cut-up techniques, tape recorders, scientologist ideas, alien invasions, hard /soft drugs experiences, sexual cataclysms... were his “mediums” to achieve an expanded conscience in order to discover the inputs –words, images, radiations, orgasms...- that make the brain function. If Mr Burroughs were still living among us, he would probably consider the Internet as the global human nervous system he was talking about. The office of Narrative Science, the company that designs algorithms that could write articles and win the Pulizter Prize, sounds like one of his Naked lunch plots. May be its possible to honour his memory by creating a “Burroughs algorithm”, turning rough data into powerful awareness.

miércoles, 8 de enero de 2014

En la pradera





Déjame, por favor 
soñar cinco minutos más, 
por lo menos, hasta que terminen 
los fuegos artificiales 
y podamos llevarnos un pez de colores 
a casa.

Déjame soñar 
que miro 
cómo tú y tu amiga 
dais vueltas en una cosa llamada Cyclone 
mientras llueve 
y no me importa.

Déjame soñar 
un rato nada más 
que todo lo que tuvo que venir 
no existe 
ni tiene porqué.

Déjame soñar 
cinco minutos más 
que tal vez con eso 
pueda ser feliz.